
Slave M - Correa en la parte 1
Así que ahí estás, indefensa, indefensa y a merced de tus diosas y entonces llega ÉL, el ?duro como un martillo? de 30 cm que desaparecerá en tu culo, no puedes hacer nada contra ello, se te permite rogar y quejarte en tu miseria, pero eso ya no sirvió de nada cuando tu ?pequeña polla? fue azotada por las diosas y tampoco cuando se te permitió hacer tu servicio como inodoro viviente. ¡Así que grita y disfruta de la paliza, miserable perdedor!





