Lora Cross y Ryan Rose son dos sexys hermanas de la hermandad que llegan a casa borrachas y presumiendo de una broma que le hicieron a un grupo de amigos. Están cachondos y deciden divertirse el uno con el otro. Después de orgasmos forzados, atado de cuerdas mutuo y sesiones de besos, Ryan decide tomar una siesta y Lora se aventura afuera. Alguien ataca a Lora por la espalda y la ata de verdad y la deja sola e indefensa. Lora yace en el suelo con arcadas y pidiendo ayuda. Ella da vueltas y vueltas, y espera impaciente mientras Ryan toma su siesta. Finalmente, Ryan la encuentra tirada en el suelo y piensa que es una gran broma. Ryan no la ayuda, sino que la arroja a la pequeña piscina infantil que tienen en su jardín. Las chicas se apresuran, pelean, ríen y chapotean en lo que se convierte en una sesión de maquillaje humeante.