Esta escena es de nuestro próximo largometraje, Extraños en un bar. Antes, Kay había pillado a su novio recibiendo una mamada en su piscina, se enfadó y fue a un bar, donde conoció a Vanessa. Vanessa tiene su propia historia de desgracias: su novio Tony le robó 15.000 dólares y los gastó en el pago inicial de un BMW. Las dos mujeres juran venganza. Inspiradas por la clásica película de Hitchcock, Extraños en un tren, deciden castigar al mal novio de la otra. En esta escena, Kay atrae a Tony de vuelta a su casa. Cachondo y no demasiado inteligente, Tony está muy dispuesto a probar el bondage con la chica sexy que acaba de recogerlo. Al principio, Kay es toda sexy y dulce, se quita los pantalones cortos y se sienta en la cara de Tony. Las cosas van muy bien, pero de repente, coge su teléfono, se conecta a Internet, agarra su tarjeta de crédito y empieza a gastar un montón de dinero. Atado a la cama e indefenso, Tony supone que es culpa de Vanessa, pero Kay lo niega todo, excepto que ella lo va a atormentar hasta que acepte vender su amado BMW. ¿Será el flagelador? ¿Se le meterán sonidos en la polla? ¿Será follado con un gran consolador con correa? ¿O el puño entero de Kay en su culo? ¿Algo convencerá a Tony de que es hora de rendirse y vender su coche?