
Kym Wilde - and Slave
El oficial Kym Wilde no tiene paciencia con los malos prisioneros. Deberían saber cuál es su lugar y no necesitar que se les enseñe una disciplina simple. El esclavo se siente desafiante, quiere un poco del delicioso culo de Kym, un deseo que le costará a él y a sus pelotas un dolor serio. Como si ser azotado, provocado sexualmente y tener un humillante registro de cavidades no fuera suficiente, Kym toma su bastón y lo apunta directamente entre sus pelotas... ¡el resultado: un hombre sufriendo, tal como nos gustan!


































