Cuando Tina Lee Comet fue descubierta robando dinero de Aiden Starr, pensó que lo peor que podría pasar era ir a la cárcel y tal vez recibir una multa, pero Aiden cree en su propia justicia y es mucho peor que cualquier prisión, al menos aquí en Estados Unidos. Mientras Tina se frota el clítoris, Aiden comienza a desatar las cuerdas que la atan. Entre sollozos, dice que lo siente mucho, pero que eso no es suficiente para esta pequeña puta. Mientras la baba le corre por la barbilla, Aiden le hace tomar la otra mano y frotar su teta sujeta con pinzas de ropa. Aiden le quita la falda y la blusa a Tina, limpiando su saliva con ellas y pellizcando las pinzas de ropa mientras lo hace. ¡Quita las pinzas de ropa y usa un látigo para que el flujo vuelva a los pechos y el coño muy doloridos de Tina! Finalmente la saca de la jaula de la cabeza, dejándola sentarse y quitándole la mordaza para que pueda disculparse. Tan pronto como le quitan la mordaza, Tina grita pidiendo ayuda, así que le ponen otra mordaza con pinzas brutales para sus tiernos pezones. Aiden le mete un vibrador en el coño a Tina, proporcionándole una mezcla brutal de placer y dolor. Justo cuando está a punto de correrse, Aiden le quita el vibrador. ¡Ahora Tina está follada, literalmente! Está tan cerca de un orgasmo, pero Aiden se lo niega. Tina grita en su mordaza, la baba gotea de su boca mientras su tierno coño es trabajado. Aiden le quita la mordaza y le cubre la boca con cinta adhesiva antes de inclinarla y meterle su consolador profundamente en el coño. Mientras Aiden le golpea el coño empapado, ella le explica la nueva realidad a Tina, su pequeña puta. Después de un último orgasmo, Aiden la tira de su consolador y le ordena que se limpie. (Parte 2 de 2)