
Bianka Strange - Esclavitud, tormento y lágrimas
Bianka quiere que la maculen hoy en la mazmorra. Espera un impacto fuerte, ataduras fuertes y que la golpeen y la lleven al límite. Para empezar, Bianka está de pie con las muñecas sujetas con esposas metálicas, los brazos rectos hacia arriba y las piernas esposadas y encadenadas al suelo. También tiene una banda metálica alrededor del cuello y la cintura que siente que se le atará con cada movimiento. Eli va directo al grano dándole nalgadas y palmadas en los muslos y el trasero a Bianka y luego cambia al bastón, marcándola aún más con cortes rojos intensos. Él le pone pinzas en ambos pechos y sigue dándole golpes con el fusto encima de los moratones que están surgiendo, y luego la golpea varias veces con un palo grueso de madera. Ya ha recibido una buena paliza y el día acaba de empezar. Para variar un poco, Eli pone unos cuantos alfileres en el coño de Bianka, le toca el agujero y vibra su clítoris hasta que realmente quiere correrse. Todavía no. Después, Bianka está de pie, encorvada y encadenada a un tubo metálico con los brazos strappato mientras Eli le azota el trasero con el azotador. Luego, usando una varilla de madera, le golpea en la parte trasera de las piernas, rodillas y costillas, haciéndola gemir y gemir, y pasa a una herramienta negra muy poco amigable que hace que Bianka se queje y se queje sin aliento, pero ella sigue aguantando. A estas alturas, su piel sensible está muy marcada y magullada, pero Eli no se detiene ante nada. Para darle un poco de alivio, Eli juega con su coño y le toca el ano. Añade el Hitachi para darle un poco de emoción y, justo cuando está a punto de correrse, Eli la abraza y se marcha. La frustración de Bianka va en aumento. Ahora está tumbada en el suelo boca abajo, con las caderas apoyadas y brazos y piernas bien abiertos. Eli le da unas cuantas patadas y le da una paliza con una gran correa de cuero sin descanso, lo que hace llorar a Bianka. Para rematar las lágrimas, Eli la remuela con una pala de madera y luego le prepara el culo para el placer que ella necesita desesperadamente. Primero le toca el ano y luego con un consolador rojo largo y la magia Hitachi mecen a Bianka hasta un orgasmo extático de todo el cuerpo, dejándola temblando y aliviada.

